sábado, 19 de marzo de 2022

PARECE QUE YA SÉ LEER



PARECE QUE YA SÉ LEER,

¡a los setenta y cuatro años!

¿SERÁ?

Leonardo Miño Garcés

 

“Las buenas gentes creen que leer es fácil, yo llevo toda la vida aprendiendo y todavía no sé”

 

Hace ya casi medio siglo leí esa frase en un artículo de la Revista de Ciencias Sociales de la Escuela correspondiente de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Central. Recuerdo todo el contenido del artículo pero no el nombre del autor del mismo (tal vez Agustín Cueva o Alejandro Moreano, no sé) ni el del autor de la frase (espero que me perdonen).

            En todo este tiempo he practicado los consejos del autor del artículo y he elaborado mi propio método de lectura que es, en resumen, el contenido de este artículo.

            Antes de describir aquel creo que es pertinente comentar mi método de selección de libros. Si voy a una librería sin el nombre del libro al que estoy persiguiendo (lo cual es raro) reviso las secciones que me interesan; primordialmente historia, ciencia, economía política, novela histórica, novela de misterio. Si me atrae el diseño de la portada, empiezo por leer la reseña en contratapa, luego la de la solapa, la reseña del autor y luego el índice. En la contratapa, si aparece que el libro “ha sido traducido a 76 idiomas y que se han vendido 37 millones de ejemplares” me da muchas ganas de dejarlo, porque si decenas de millones lo han preferido debe ser porque el libro es muy malo; además, el objetivo de la redacción de la contratapa es engañar a los incautos para que compren el libro. La Editorial Planeta me envía una relación de los libros del mes y en la primera frase pone el número de millones de ejemplares vendidos, con lo cual deja de interesarme.

            Generalmente me detiene solamente el nombre del autor; por ejemplo, si veo Umberto Eco, Jostein Gaarder, Edward O. Wilson, Dominique Lapierre, Bill Bryson, Isaac Asimov, Carlos Ruiz Zafón, Julia Navarro, Carl Sagan, Stephen Hawking, Agatha Christie, Edgar Allan Poe, Albert Camus,  Hannah Arendt, Naomí Klein, José Rodrigues Dos Santos, Gissel Escudero, y similares, solamente tengo que acordarme de si ya tengo el libro, y si no, lo agarro de inmediato.

            El caso de un escritor poco conocido, José Rodrigues Dos Santos (ejemplo de que los millones de ejemplares vendidos no es referencia útil) es impresionante. Es portugués, profesor universitario y tan enterado en historia, lenguas antiguas y ciencia, que escribe novelas en las cuales los protagonistas son los hechos históricos y los descubrimientos científicos. El me inició en el conocimiento de los telómeros de los cromosomas y por qué ellos son un indicador de la duración de la vida de cada individuo; que el autismo y el Síndrome de Down son causados por la trisomía 21 (los embriones tienen tres cromosomas 21 en lugar de dos); el hasta ahora no comprendido fenómeno de la doble rendija (el que demuestra que los fotones, o los electrones o los protones u otras partículas subatómicas pasan simultáneamente por dos sitios a la vez y causan ondas electromagnéticas incomprendidas, y que es la base de los complicadísimos aparatos de diagnóstico médico y otros más); la manera cómo el azar marca el universo en el que “todo está determinado pero es indeterminable”, y muchísimos otros conocimientos históricos y científicos. Ese autor empuja o incita a profundizar en los conocimientos que expone; tal es así que luego de estudiar en tres libros escritos por científicos el experimento de la doble rendija resultó que la explicación de José Rodrigues Dos Santos era la más clara. Así que apenas veo su nombre me lanzo sobre el libro a la velocidad de la luz. José Rodrigues dice: “Dan Brown utiliza la ficción para alterar la verdad, yo utilizo la ficción para transmitir la verdad”. Es muy difícil conseguir los libros de este autor, los he encontrado en otros idiomas, así que uno de ellos (EL ÚLTIMO SECRETO) tuve que bajármelo en portugués y traducirlo página a página con ayuda del traductor de Google.

            Pero la mejor referencia para conocer a un autor y sus libros la encuentro en otros libros. En efecto, cuando no se trata de una novela, todo escritor serio cuando hace una afirmación o relata un hecho, inmediatamente pone en nota de pie de página o notas al final del libro la referencia bibliográfica en la cual se puede buscar la fuente de la información. Entonces si en un libro encuentro una información importante, busco la referencia bibliográfica, conozco el nombre del autor y su obra y me lanzo a la caza de esa obra en internet en formato PDF, puesto que en este infortunado país de ágrafos y analfabetos funcionales es imposible conseguir un libro valioso. Por ejemplo, Joseph E. Stiglitz, en su libro CAÍDA LIBRE, El libre mercado y el hundimiento de la economía mundial, tiene al final del libro -de 600 páginas- 111 páginas de referencias bibliográficas y páginas web de donde obtuvo la información. Si el lector quiere comprobar o profundizar en la información sólo tiene que digitar esas direcciones web. O sea que el autor, además de sus cálculos matemáticos propios, leyó y estudió a miles de autores y artículos para dar base a su libro. Este es un autor serio.[1]

            Dos ejemplos de autores a los que he conocido en las referencias bibliográficas contenidas en las notas de libros son: en el libro EL CUERPO HUMANO, Guía para ocupantes, de Bill Bryson, el libro CÓMO MORIMOS, de Sherwin B. Nuland; y en el libro DE ARQUÍMEDES A EINSTEIN, Los diez experimentos más bellos de la Física, de Manuel Lozano Leyva, el libro ¿QUÉ ES LA VIDA? del físico que descubrió la fórmula de la función de onda en la que uno de sus factores es la raíz cuadrada de menos uno (¡¿Cómo se puede ser tan inteligente?!), Erwin Schrödinger. Nada más leer las referencias bibliográficas inicié la caza de los libros en internet en formato PDF y, afortunadamente, los encontré y los descargué.

            Un caso lamentable es cuando encuentro que un autor “famoso” y con millones de ejemplares vendidos escribe mentiras desvergonzadamente, con lo que pasa a mi lista negra. Este es el caso de Yuval Noah Harari, vedette de moda actual.

            Otro caso espantoso es cuando un autor igualmente “famoso” tiene un pasado personal repelente, así que sus libros me causan igual repugnancia, veo su nombre y aparto la mirada. Mario Vargas Llosa es un ejemplo de estos sujetos.

            La última vez que visité una librería en Quito (en la Av. Seis de Diciembre a poca distancia de la Av. Colón), en enero pasado, solamente encontré una pugna entre el polvo y el desorden, que se disputaban la ocupación del edificio de dos pisos.

            Bueno, está bueno ya, pasemos a lo prometido, mi método de lectura.

            Primero tengo que aprovisionarme de mis lentes de lectura y un esferográfico con minas de tres colores; un buen asiento, y una posición con luz por la izquierda.

            Voy avanzando en la lectura y, si me topo con una frase trascendente la subrayo con rojo; si es de importancia coyuntural, con azul, y si es casual con negro.

            Si me provoca un comentario lo escribo con azul al margen del párrafo correspondiente. Cuando mis nietas me ven hacer todo eso me jalan de las orejas y me dicen: “¡Abuelito, no hay que rayar los libros!”.

            En la primera página del libro anoto el número de la página en la que subrayé los párrafos o frases con rojo y azul, junto con la razón de haberlo hecho.

            Si se trata de un libro electrónico hago igual, claro que no con un esferográfico, los libros electrónicos tienen opciones de subrayado y resaltado. Estos libros tienen la enorme ventaja de que si deseo la definición de una palabra, pongo el dedo en ella y al instante me aparecen tres opciones: diccionario, Wikipedia y traducción. Así que si me encuentro con palabras cuyo significado desconozco, al instante tengo su definición, una explicación suscita de Wikipedia o su traducción. Además, si busco una palabra o frase simplemente la escribo junto a la lupa y en un segundo aparecen todas las páginas en que está la palabra. Por ejemplo, me cuesta mucho comprender lo que son las reglas epigenéticas, así que pongo esas dos palabras junto a la lupa y aparecen todos los párrafos que las contienen y yo puedo repasar y releer. En un libro en papel eso sería un trabajo bárbaro, tendría que buscar hoja por hoja, imposible. ¡Formidable! ¡Gracias señores técnicos informáticos que nos ahorran tiempo y posibilitan que en segundos ampliemos nuestro conocimiento. Siempre y al instante agradezco a los inteligentes y/o esforzados trabajadores que produce de vez en cuando la humanidad y que la mejoran. (Al respecto recuerdo un artículo que escribí hace años con el título: ¿A cuántas personas debemos agradecer por la cucharada de sopa que nos llevamos a la boca?).

            Si considero que el párrafo o la página que acabo de leer puede tener interés para otras personas o es coyunturalmente importante y esclarecedor de alguna situación nacional o mundial del momento, al instante le tomo una foto y la pongo en Facebook, o Twitter o WhatsApp junto con mi comentario. Generalmente a nadie le interesa o hasta les molesta; otros se preguntarán: “¿y este loco en qué anda?”. Pero lo seguiré haciendo.

            No es raro que en un libro lea algo que ya he leído en otro, lo que me obliga a buscarlo para enfrentar en un pugilato dialéctico a los dos autores y sacar mis propias conclusiones. Así que salgo ganando doble.

            En resumen, me divierto a lo grande. Lo paso bomba, como dicen los españoles.

            Terminada la lectura del libro, no termina la diversión, faltan dos tareas. Leer todas los llamados que escribí en la primera página, o sea volver a leer todas las frases o párrafos subrayados con rojo y azul. Y, la última tarea -por el momento- es coger un cuaderno, poner de título el nombre del libro, del autor y el año de edición y transcribir a mano las frases o párrafos subrayados en rojo, adjuntándolas mis propios comentarios, observaciones o críticas, que van señaladas con un asterisco. Esa transcripción -si es pertinente- va acompañada de un esquema dibujado por mi mismo de la secuencia causal o lógica de argumentaciones de alguna parte del libro. Un ejemplo de este tipo de diagramas incluyo abajo.

            Ustedes dirán, bueno, pero una novela no requiere todo eso. No se crean, por ejemplo, las novelas de Carlos Ruiz Zafón sí lo requieren. Ese novelista es (fue, m... murió el año pasado) un extraordinario observador y crítico de la ciudad de Barcelona, de la sicología de las gentes, de los acontecimientos cotidianos y extraños, de los valores trascendentes y, en general, de la vida. La misma Agatha Christie tiene frases de gran ingenio y no se diga Edgar Allan Poe. Albert Camus escribió las novelas más profundas que he leído.

            El esquema que pongo como ejemplo al final de este artículo lo dibujé a partir del contenido de las páginas 157 y 158 del libro EL RELOJERO CIEGO, Por qué la evolución de la vida no necesita de ningún creador, del biólogo Richard Dawkins [2]. En el texto, Dawkins relata los efectos en el comportamiento de un organismo causados por la mutación de un gen a lo largo de muchísimas generaciones. En síntesis, la primera causa es la mutación de un gen y las últimas consecuencias son el cambio en la manera de comportarse frente al ambiente y,  la mayor prosperidad de una población. En capítulos previos el autor relata con gran detalle cómo funciona el sistema de eco-localización de los murciélagos, la electro-localización de otros animales, el funcionamiento del ojo humano, el proceso evolutivo que se produjo hasta la formación del ojo humano, y otras maravillas. ¡Un libro cautivador! ¿Se pueden imaginar que este biólogo escribe un programa de ordenador para ejemplificar la evolución acumulativa de los seres vivos a lo largo de 3.500 millones de años en la Tierra, y pone en su libro los dibujos que ejemplifican para profanos las fases de esa evolución? Leyendo cada página uno se avergüenza de ser tan bobo habiendo semejantes súper inteligentes.

 

Favor ver esquema en la última página.

 

A continuación pongo algunas poquísimas frases subrayadas en rojo y azul en algunos de mis libros y luego transcritas en el cuaderno, espero que sean para ustedes tan sugerentes como lo fueron -y lo son todavía- para mí. (Las frases que van precedidas de asteriscos son mis comentarios.)

 

“Parece llegado el momento en que el verdadero progreso sería parar esa locomotora llamada progreso, y frenar la apisonadora  del crecimiento insostenible...”

 

“El ser humano es rico en razón de las cosas de las que pueda prescindir”. 

 

“Se es mejor persona amando la verdad antes que las leyes y respetando el propio juicio antes que el de cualquier autoridad”.

 

“Cada año visitan menos pensamientos a los hombres en edad de crecer, pues la arboleda de nuestras mentes ha sido devastada, vendida para alimentar innecesarias hogueras de ambición, o enviada a la serrería, y apenas queda una ramita en la que posarse...”

 

Las frases anteriores son de Henry David Thoreau, del libro DESOBEDIENCIA CIVIL Y OTROS RELATOS.

* Thoreau fue el apóstol de la desobediencia civil y del ecologismo, que anticipó la alternativa de la redistribución de la riqueza ya producida.

 

“Que difícil es conseguir que un hombre comprenda algo cuando su sueldo depende de que no lo comprenda” Upton Sinclair, citado por Naomí Klein, en el libro ESTO LO CAMBIA TODO, Pág. 67.

 

“¿Quién es sabio entre los hombres? Aquel que aprende de cuanto le rodea.

¿Quién es el héroe de cada día? El que vence sus instintos, el hombre magnánimo, generoso.

¿Quién es rico en este mundo material? El que se contenta con su trabajo.

¿Quién debe recibir honores de sus semejantes? El que honra a los demás.

Del libro EL SELLO DEL ALGEBRISTA. Jesús Maeso de la Torre. Pág. 272.

 

“No hay recurso al que una persona normal no echará mano par evitarse el trabajo de pensar”. Thomas Alva Edison.

 

Miren esta maravilla de descripción de la relación entre las funciones de las distintas partes del cerebro y el comportamiento de las personas:

El Neocórtex: la iniciativa y cautela están localizadas en el neocórtex, región donde se ubican muchas de las funciones cognitivas que mejor definen al hombre como tal. El neocórtex tiene cuatro regiones o lóbulos: frontal, parietal, temporal y occipital. Existen gran número de conexiones neurales en el cerebro subcortical. Cada una de las regiones del neocórtex regula multiplicidad de funciones, muy distintas unas de otras, pero es probable que algunas sean ejercidas por más de un lóbulo a la vez.

Lóbulos frontales: reflexión y regulación de la acción. Anticiparnos y planear el futuro. Anticipación motora y cognitiva. Evaluar las posibles consecuencias de los movimientos voluntarios. Nexo entre visión y postura erecta y bípeda. Así que, regulan el sentido de anticipación al futuro. Deben ser el emplazamiento obligado de los sentimientos de inquietud, ansia, desazón. El precio que pagamos por la previsión del futuro es la desazón que ello engendra. Pero necesitamos de los componentes fatalistas para sobrevivir. Han sido el origen y la motivación para la ética, la magia, la ciencia y los códigos legales, la futurología.

            La ventaja que procura el pronóstico de las catástrofes radica en la posibilidad de adoptar medidas para impedir que se reproduzcan, sacrificando las ganancias inmediatas a favor de unos beneficios a largo plazo. Una sociedad que, como resultado de esta capacidad de anticipación, alcanza un alto nivel de seguridad material, genera el tiempo libre necesario  para impulsar el progreso social y tecnológico.

            La civilización tal vez sea producto de la actividad de los lóbulos frontales.

Lóbulos parietales: percepción espacial e intercambio de información entre el cerebro y el resto del cuerpo.

Lóbulos temporales: tareas perceptuales.

Lóbulos occipitales: vista.

Transcrito de: LOS DRAGONES DEL EDÉN. Carl Sagan. Páginas 75 y ss.

 

            Miren la confirmación de que la “democracia” se compra, a tanto por voto. Los congresistas cambian su voto en cuatro días a cambio de dinero:

En la votación inicial, el 29 de septiembre de 2008, el decreto TARP (Programa de Alivio de Activos Depreciados) fue derrotado por veintitrés votos en la Cámara de Representantes. Tras la derrota, la administración Busch montó una subasta. La administración preguntó, en la práctica, a cada uno de los congresistas que se habían opuesto,cuánto dinero necesitabanen donaciones a sus distritos y a sus representantes para que cambiaran su voto. Treinta y dos demócratas y veintiséis republicanos que votaron “no” al decreto original cambiaron de bando para apoyar el TARP en el decreto revisado, aprobado el 3 de octubre de 2008... El decreto revisado contenía una partida de 150.000 millones de dólares en condiciones fiscales especiales para sus representados. Nadie dijo que se podía comprar por poco dinero a los miembros del Congreso...”Del libro CAÍDA LIBRE, El libre mercado y el hundimiento de la economía mundial. Joseph E. Stiglitz. Premio Nobel de Economía. Páginas 229-230.

 

            La tremenda “honestidad” de los banqueros:

“Para mí, el tema de la transparencia tiene que ver realmente con el engaño. Los bancos estadounidenses estaban activamente dedicados a engañar: quitaban el riesgo de las cuentas de resultados para que nadie pudiera valorarlo. La magnitud del engaño que se consiguió es alucinante: Lehman Brothers pudo declarar que tenía una red que valía 26.000 millones de dólares poco antes de desaparecer, cuando tenía un agujero en su cuenta de resultados de casi doscientos mil millones...” Stiglitz, Op.cit. Pág. 281-282

 

            No hay fortuna sin expolio, no hay riqueza sin pobreza: esta realidad de la sociedad la he visto demostrada a lo largo de la historia hasta la saciedad y la repugnancia. Veamos tres realidades económicas recientes que lo demuestran:

“Las injusticias que se han hecho evidentes con la caída de los sueldos y el aumento del desempleo al tiempo que los bonos de los banqueros se incrementaban y se reforzaba la riqueza de las empresas extendiendo la red de seguridad para las compañías y reduciendo la de los ciudadanos corrientes ha generado amargura e indignación...” Stiglitz, Op.cit. Pág. 359.

“Otra razón por la que el sistema actual contribuye a la inestabilidad es que si algunos países insisten en tener un superávit comercial (en exportar más de lo que importan) para acumular reservas, otros países tienen que tener déficit comercial; la suma de los superávits debe ser igual a la suma de los déficits...”(Págs. 392-393)

“La economía era eficiente, en el sentido de que nadie podía beneficiarse sin perjudicar a otros  a menos que se dieran unas condiciones muy concretas...”(las cuales nunca se dan) (Pág. 405)

“...las retribuciones de los ejecutivos se hayan disparado, cuando lo que cobraba un alto ejecutivo pasó de ser unas cuarenta veces lo que cobraba un obrero hace treinta años a cientos o miles de veces más. Los ejecutivos de alto nivel no se han vuelto más productivos ni más escasos de la noche a la mañana... los bonus de los ejecutivos financieros siguieron siendo altos cuando quedó probado que su contribución había sido negativa tanto para las empresas que los empleaban como para la sociedad en general... Pág. 414)... Los consejeros delegados del Índice Standard & Poor´s 500 cobraron de media 10,5 millones de dólares el año pasado, 344 veces el salario del trabajador estadounidense medio... El año pasado, los 50 gestores mejor pagados de los fondos de inversión libre y capital riesgo se embolsaron una media de 588 millones de dólares cada uno, más de 19.000 veces lo que cobra un trabajador estadounidense medio...(Nota 17 del Capítulo 9, Pág. 581). (A continuación el autor pone todas las fuentes de estos datos).

            Y, hay que recordar que estos “ejecutivos” causaronla crisis económica mundial que empezó el año 2008, o sea que su trabajo provocó el desempleo de miles de millones de trabajadores y la miseria global, pero nunca devolvieron un solo centavo de sus retribuciones y ni uno solo fue a la cárcel. ¡Que linda sociedad!

 

            El “señor” Roberto González, Presidente Ejecutivo del Banco del Pacífico declaró en entrevista al Diario El Universo el 26 de enero de este año, que hay que vender el Banco puesto que “el MIEDO que hay es que en cualquier momento el banco se convierta en partido políticoy se pierda la objetividad y prudencia bancaria”. Para ello el Presidente viajó a la China a vender dicho banco, la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT), y los minerales del subsuelo. O sea que no son razones económicas, ni financieras las que impulsan a la venta del banco, sino un SENTIMIENTO DE MIEDO. Está claro que ese “Presidente Ejecutivo” jamás leyó la frase de Marie Curie:

 

 “No hay que temer a nada en la vida, sólo tratar de comprender, a mayor comprensión menos miedo”.

 

¿Está la economía del país en manos de quinceañeras bobaliconas miedosas? No. La razón verdadera de la venta del banco se encuentra en la realidad que se describe en el siguiente párrafo:

“La ideología del libre mercado resultó ser una excusa para nuevas formas de explotación: “Privatización” significó que los extranjeros (esta vez los chinos) pudieran comprar minasy campos petrolíferos en los países en desarrollo a bajo precio. También significó que pudieran embolsarse enormes beneficios de monopolios o casi monopolios, como ocurrió en las telecomunicaciones... Stiglitz, Op.cit. Pág. 376. Frase mía entre paréntesis.

 

            ¿Saben ustedes una de las razones por la cual los servicios de salud de los países pobres tienen tantas carencias, déficits y penurias? La encontré en la nota número 20 del capítulo ocho del libro citado de Joseph E. Stiglitz, en la página 574:

“El personal del British National Health Service (Servicio Nacional de Salud Británico) está formado hoy en día en gran parte por médicos y enfermeras formados en el extranjero. La llegada masiva de profesionales de la salud procedentes de países en desarrollo al Reino Undo, a Estados Unidos y otros países idustrializados avanzados contribuye a la calidad de la asistencia de esos países, pero priva al sistema de salud de los países en desarrollo de un personal esencial. Naturalmente hay otros factores (como la falta de financiación) que también agravan los problemas del sector sanitario en muchos de esos países en desarrollo. Ver Tikki Pang, Mary Ann Lansang y Andy Haines, “Brain Drain and Health Professionals”, British Medical Journal, vol 324 (2 de marzo del 2002), pp. 499-500, disponible en http://www.bmj.com/cgi/content/full/324/7336/499.”

¡Un lujo de referencia bibliográfica!

 

            Ahora veamos algunas frases geniales de las novelas de Carlos Ruiz Zafón:

(En el Cementerio de los libros olvidados) “Este lugar es un misterio, Daniel, un santuario. Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza su mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte...”

 

“Al poco me asaltó la idea de que tras la cubierta de cada uno de aquellos libros se abría un universo infinito por explorar y de que, más allá de aquellos muros, el mundo dejaba pasar la vida en tardes de fútbol y seriales de radio, satisfecho con ver hasta allí donde alcanza su obligo y poco más...”

 

“La televisión, amigo Daniel, es el Anticristo y le digo yo que bastarán tres o cuatro generaciones para que la gente ya no sepa ni tirarse pedos por su cuenta y el ser humano vuelva a la caverna, a la barbarie medieval, y a estados de imbecilidad que ya superó la babosa allá por el pleistoceno. Este mundo no se morirá de una bomba atómica como dicen los diarios, se morirá de risa, de banalidad (*la banalidad del mal, que dijo Hannah Arendt), haciendo un chiste de todo, y además un chiste malo...”

 

A los ex alumnos del Colegio San Gabriel les vendría bien leer la página 236 de la novela LA SOMBRA DEL VIENTO, en la que el autor describe el Colegio de San Gabriel de Barcelona. Yo lo disfruté.

 

“...el dinero es como cualquier otro virus: una vez pudre el alma del que lo alberga, parte en busca de sangre fresca... El modo más eficaz de hacer inofensivos a los pobres es enseñarles a querer imitar a los ricos...”

 

“Es curioso cómo juzgamos a los demás y no nos damos cuenta de lo miserable de nuestro desdén hasta que nos faltan, hasta que nos los quitan. Nos los quitan porque nunca han sido nuestros...”

 

Todas esas pocas frases son de novela LA SOMBRA DEL VIENTO.

 

“Al fin y al cabo, ¿qué clase de ciencia es ésa, capaz de poner un hombre en la Luna pero incapaz de poner un pedazo de pan en la mesa de cada ser humano?

-       A lo mejor el problema no está en la ciencia, sino en quienes deciden cómo emplearla...”

 

En el cementerio de Sarriá:

“- Esto está un poco muerto...

- Te equivocas. Aquí están los recuerdos de cientos de personas, sus vidas, sus sentimientos, sus ilusiones, su ausencia, los sueños que nunca llegaron a realizar, las decepciones, los engaños y los amores no correspondidos que envenenaron su vidas... todo está aquí, atrapado para siempre...

- No se puede entender nada de la vida hasta que uno no entiende la muerte...

- La verdad es que yo no pienso mucho en eso...

- O sea, que eres uno de los pardillos desprevenidos...

- El caso es que, según dicen, la muerte tiene emisarios que vagan por las calles en busca de los ignorantes y los cabezas huecas que no piensan en ella...”

 

“El tiempo hace con el cuerpo lo que la estupidez hace con el alma... lo pudre...

- Si la gente pensara una cuarta parte de lo que habla, este mundo sería un paraíso...

- Sí, pero nosotros estamos interesados en la verdad...

- La verdad no se encuentra, hijo. Ella lo encuentra a uno...”

“ La verdad siempre está a salvo de la gente...”

 

Un médico que se convierte en científico para vencer a la muerte:

“Esto es lo que hace la naturaleza con sus hijos. No hay mal en el corazón de los hombres, sino una simple lucha por sobrevivir a lo inevitable. No hay más demonio que la madre naturaleza... Mi trabajo, todo mi esfuerzo, no es más que un intento por burlar el gran sacrilegio de la creación...”

 

“- Mijail, ¿te acuerdas de aquel día, cuando me preguntaste cuál era la diferencia entre un médico y un mago? Pues bien, Mijail, no hay magia. Nuestro cuerpo empieza a destruirse desde que nace. Somos frágiles. Criaturas pasajeras. Cuanto queda de nosotros son nuestras acciones, el bien o el mal que hacemos a nuestros semejantes...”

 

“Solía decir que nadie merece tener un céntimo más de lo que estaba dispuesto a ofrecer a quienes lo necesitan más que él...”

 

“- Un buen amigo me dijo una vez que los problemas son como las cucarachas... Si se sacan a la luz se asustan y se van.”

 

“...toda una vida le había enseñado que cuanto tenía por cierto era una simple ilusión y que había demasiadas lecciones que no valía la pena aprender...”

 

Estas son de la novela MARINA, de Carlos Ruiz Zafón.

            Y tengo otras muchísimas perlas de tres novelas suyas, y todavía no he leído otras tres.

            En mi estudio tengo como tres mil autores sabios y prudentes sentaditos esperando turno para ser leídos. ¡Imagínense los tesoros que tengo en mi estudio! Valen más que todo el oro y los diamantes del mundo.

 

            A continuación, el esquema prometido dibujado por mí a partir del contenido de las páginas 157 y 158 del libro EL RELOJERO CIEGO, deRichard Dawkins:

 



            

 

 Así que parece que ya sé leer, aunque cada lectura es un ejercicio más, tal vez algún día alcance la maestría en la técnica de la lectura. Pero claro, tengo una deuda con quienes me iniciaron en esta hermosísima actividad: muchísimas gracias Sra. Esther de Montesinos y Sra. Leonor de Nieto, profesoras de primer y segundo grado en la Escuela Municipal Eugenio Espejo de Quito en los años 1953 y 54; y gracias al autor del artículo señalado en las primeras líneas. Seguiré esforzándome.

 

LMG: 2020-02-14

            

            

 



[1]Es oportuno comparar esta conducta con los miles de millones de mensajes que ha provocado la pandemia del virus chino, en los que se lee, oye o ve videos de sujetos inescrupulosos que dicen que alguien “dice” o que “la OMS dice” cualquier estupidez, pero no presentan las fuentes de la información para poder verificarla. En estos dos malditos años la palabra “dicen” se ha convertido en la más odiosa.

[2]TusQuets Editores, Barcelona. Primera Edición, mayo 2015. Editorial Planeta Colombia S. A.

viernes, 28 de enero de 2022

DE MALANDRINES, “ELEVADOS”, POLICÍAS, ABOGADOS, JUECES, PERIODISTAS Y “AUTORIDADES”

¡REALIDAD ESPANTOSA!

 

 

En la semana del 17 al 23 de enero se ha producido un aluvión de mensajes por las redes sociales, los periódicos, radio, televisión, comentarios de gente espantada y furiosa, manifestaciones, etc. Realmente se han transmitido más comentarios furiosos que virus chinos.

            La causa de tanto pánico y furia es que unos abogados y jueces han condenado a un policía a tres años y cuatro meses de prisión, a pagar diez mil dólares a cada malandrín “ejecutado extra judicialmente” y dos salarios mínimos vitales (850 dólares. No deberían llamarse salarios mínimos vitales sino salarios de hambre) de multa. ¡Que lindura de jueces! Un cabo de la policía con -según dicen- ocho cientos dólares de sueldo mensual, ¿cómo va a pagar ese dineral?

            En los mensajes se comenta que el policía salvó la vida de un adolescente, para lo cual tuvo que matar a dos malandrines que estaban asaltando a aquel, y que la condena es una ignominia, “una mierda” dijo un comentarista de radio, un injusticia intolerable, y que el Presidente de la República había prometido indultar al policía una vez que la sentencia sea “ejecutoriada”, en lenguaje abogadil.

            Me enviaron un video, en el que se ve y oye a un comentarista de radio todo despeinado, sudoroso, y extremadamente furioso, convertido (¿o será así siempre?) en un energúmeno lanzando rayos y centellas contra todo el mundo: abogados, jueces, fiscales, delincuentes, ministra de Gobierno, y a alguna otra “autoridad” a las que demanda a gritos “hacer base en Guayaquil”. 

            Tanto escándalo ameritaba una investigación antes de sumarse a las voces encolerizadas, así que procedí a hacerla.

            Mediante Google pude leer la noticia en los dos mayores diarios del país, El Comercio y El Universo (EFE. 19 de enero del 2022. 14h25). El primero es bastante escueto y no pone nada más de lo que se lee en WhatsApp, lo cual revela (para mí, confirma) la precariedad de la información de ese periódico. Pero el segundo es más específico, pone un resumen del veredicto, los principales argumentos del fiscal y del juez, un audio con las declaraciones del policía y un video del asalto. Así que me voy a referir y limitar a la noticia del último periódico nombrado.

            El hecho se ha producido el 11 de junio del año pasado en la ciudad de Riobamba.

            Los argumentos de la acusación sobre los que se basa el veredicto son que el asaltante había huído ya varias cuadras del sitio del asalto, que luego se le sumaron dos en una motocicleta; que el policía había disparado por la espalda a los asaltantes en su huida “más de una decena de disparos” desde una distancia de doscientos metros.

            El policía dice que los asaltantes no estaban huyendo sino que le “emboscaron”, que uno de ellos “se llevó la mano a la cintura”, él supone que para sacar un arma de fuego, y que es absurdo que pueda acertar a un blanco a doscientos metros. También dice que está tranquilo porque salvó la vida del joven.

            En el video se ve a un hombre gordo asaltando a un joven (no parece adolescente sino ya mayorcito), luego aparecen tres hombres de civil que asustan al asaltante, uno de ellos con un ama de fuego en posición de disparar (este es el policía juzgado); el asaltante huye y los tres lo persiguen; el joven recupera la calma y lo que parece ser su celular, se va caminando sin apuro; y no se ve más.

            En la notica se lee: “El agente mató a los dos involucrados, por lo que fue acusado de extralimitación en el uso de la fuerza”.

            El periódico cita el artículo 293 del Código Orgánico Integral Penal: “el delito de extralimitación en la ejecución de un acto de servicio se constituye cuando el servidor... se extralimite en la ejecución de un acto del servicio, sin observar el uso progresivo o racional de la fuerza...”. Vamos a ver.

            Primero, la deficiente redacción: “el delito de extralimitación... se constituye cuando el servidor... se extralimite”. ¡Obvio! A un alumno de escuela que redacte así habría que ponerle un cero y exigirle que “mañana se presente con su representante”, ¿no es verdad?

            Esta es una de las perlas brillantes de los abogados y legisladores: “Uso progresivo”. Veamos la definición de “progresivo”: “Que avanza o progresa. Que progresa o aumenta en cantidad o en perfección. Que avanza o aumenta gradualmente”.  O sea que, según nuestros brillantes abogados y legisladores y según consta en la genial ley ecuatoriana, la fuerza debe aplicarse poco a poco: primero un fuerte apretón de manos, luego un tremendo abrazo, luego una bofetada, luego un puñetazo, luego una patada en salva sea la parte, luego un golpe con un palo (cuidado, que el primero no sea de eucalipto), luego con un cable de acero, luego usar un puñal, luego una pistola, una ametralladora, una granada de mano, un cañón, una bomba atómica. Progresivamente, hasta alcanzar la perfección,no de una sola,; si lo hace de una sola es delito. ¡Genial!

            Pero la brillantez no acaba ahí, por favor fíjense en la letra “o”: “uso progresivo Oracional”. O sea que el uso progresivo no es racional y, en su defecto, vale un “uso racional de la fuerza”. ¿Cómo se va a aplicar objetivamente una ley subjetiva? ¿Cómo calificar objetivamente si la fuerza fue aplicada utilizando la razón o fue irracional? Por ejemplo, un certero disparo en medio de los ojos es perfectamente racional, más aún, si no interviene la razón es imposible acertar el disparo. Un karateca o judoca hace picadillo a cualquier ciudadano porque aplica magistralmente la razón en sus golpes o llaves de lucha, el oponente apenas se defiende con el instinto, no con la razón. Y, en términos filosóficos, LA FUERZA NUNCA ES NECESARIA SI INTERVIENE LA RAZÓN: si  a una persona racional le exigen por la fuerza que entregue el celular o la cartera o los zapatos, los entrega de inmediato, pero si es irracional emplea el instinto y se opone con la fuerza; solamente los irracionales (políticos, cancilleres, generales, empresarios y similares) hacen la guerra, los racionales llegan a acuerdos y terminan los conflictos de manera solidaria, con beneficio para todas las partes.

            ¡Y así quieren que los ciudadanos cumplamos las leyes, esos monumentales adefesios de leyes!

            El periódico complementa la noticia indicando que el policía no estaba de servicio, sino que pasaba por Riobamba en viaje a otra ciudad de destino en compañía de varios compañeros; que por ello estaban vestidos de civil; y que al ver el asalto decidieron intervenir.

            El Presidente de la República y la Ministra de Gobierno se manifiestan indignados y prometen al policía que “le daremos todo el apoyo necesario para que recupere su libertad”.

            Hasta ahí lo que se puede saber por el contenido de la noticia del diario El Universo.

            Luego pude ver dos videos más, en el uno el juez que condena dice que el policía disparó por la espalda, y que es imposible que alguien ataque de espaldas a otra persona. En el otro, el abogado defensor dice que según el informe forense las balas tienen una trayectoria “de izquierda a derecha”.

            Única y exclusivamente basado en esas noticias, me permito comentarlas.

1.    La autopsia debe revelar si los disparos fueron recibidos por los asaltantes en su espalda, de frente, o de costado como dice el abogado defensor. No puede ser que el juez tenga un informe forense y el abogado tenga otro. Si fue por la espalda no hay nada más que investigar, fue un asesinato. Si fue de costado o de frente hay que seguir investigando. Además, la misma autopsia debe revelar a qué distancia fueron efectuados los disparos, y si los blancos estaban en movimiento o no. Con esos informes técnicos se podría saber si los asaltantes estaban huyendo o emboscando al policía. Y los periodistas -incluido el gritoncito- debieron recabar el informe de la autopsia; sin él no hay manera de pronunciarse ni tomar partido, peor con tanta furia. 

2.    En un dictamen judicial no puede constar la frase “más de diez disparos”, ni “menos” ni “más o menos”, el fiscal debe presentar los casquillos como prueba, y decir exactamente cuántos fueron.

3.    Creo que únicamente Clint Eastwood en el cine con un rifle dotado con mira telescópica puede acertar a dos blancos en movimiento a doscientos metros y, si estaban escapando en una motocicleta, las balas debieron primero atravesar al pasajero de atrás y luego seguir viaje para acertar al conductor de la moto, a los dos por la espalda. Imposible lo que dice el juez, ni en dibujos animados.

4.    Ni en el video ni en ninguna parte se ve ni menciona que los asaltantes estaban armados.

5.    En el video no se ve que el asaltante golpee al joven, ni que lo amenace con ningún arma, solamente se los ve forcejeando, ni siquiera lo golpea. De lo que se ve, la vida del joven no corría peligro.

6.    Si los policías armados y vestidos de civil no aparecían podía haberse dado uno de dos hechos: o el malandrían se robaba el celular y los dos quedaban vivos, o el joven escapaba con su celular. En todo caso, nadie salía lastimado.

7.    Parece claro que el asaltante fue perseguido por dos o tres hombres armados vestidos de civil. Esa imagen sugiere a un asaltante desarmado perseguido por dos civiles armados. Incluso si le “dieron el alto” diciendo que eran policías, no había manera de saber que estaban diciendo la verdad.

Parece quedar claro lo siguiente:

-       El sistema judicial ecuatoriano es un adefesio, altamente precario, nada profesional ni en la técnica ni en los procedimientos necesarios ni en el texto de la leyes, un completo adefesio;

-       La policía ecuatoriana no está debidamente entrenada ni para enfrentar estos “complicadísimos” acontecimientos: el asalto de un robacelulares a un jovenzuelo “elevado”.

-       Los periodistas ecuatorianos son altamente deficientes, además de viscerales y gritones.

-       El Presidente de la República toma sus decisiones apresuradamente, también de manera visceral.

-       La población ecuatoriana se enfurece y toma partido también visceralmente.

-       Los habitates de este país (y del mundo) andan “elevados” como mudos por las calles con las narices pegadas al celular y no se percatan de los peligros que corren.

      

      El penúltimo comportamiento indicado se pone en evidencia, además de por los mensajes vitriólicos por todas las redes sociales, por reproducir las declaraciones del Presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele (que ya me tiene acostumbrado a sus discursos y declaraciones equivocadas, atrabiliarias, insolentes y prepotentes)  que reprende a los presos de sus cárceles con argumentos sacados de la ley del Talión: ojo por ojo y diente por diente. Lo peor es que una monjita católica, que se supone ha dedicado su vida a seguir a Jesús, también reproduce ese discurso, como si Jesús hubiese proclamado y enseñado que “si te dan una bofetada en una mejilla, pues sácale la madre al desgraciado que se atrevió a hacerlo”. ¡Una lindura de monjita, mamitica, tan tierna!

 

El acontecimiento tiene, en mi criterio, dos causas, que están en la esencia del mismo y son las que deben ser analizadas, comprendidas y erradicadas. El resto son fenómenos o efectos obvios que se desprenden de aquellas y que se resolverán una vez eliminadas las causas.

Primero voy a referirme a los asaltantes. Les llaman delincuentes, lo que realmente significa que no respetan las leyes. Hay que tener mucho cuidado antes de denigrar a los que no cumplen las leyes. Vamos a ver. Las leyes son ideadas, concebidas, redactadas, expedidas y aprobadas por abogados y legisladores apoyados por una legión de asesores, todos ellos actuando bajo las directrices y órdenes de los empresarios que ponen y quitan presidentes y dictadores, que hacen las guerras, se enriquecen con ellas, etc., etc. Así que las leyes son expedidas -y luego aplicadas y defendidas- por asalariados de los empresarios (además de bobos y con pésima redacción).

El sistema capitalista necesita para su existencia y funcionamiento de un basto “ejército industrial de reserva”, mejor llamado masas de desempleados. Existe un fórmula matemática que demuestra que el capitalismo NECESITA el desempleo, o sea la MISERIA, para acumular riqueza. La tasa de desempleo es el combustible que mueve la economía. Al capitalismo no le conviene el pleno empleo. NECESITA una tasa de desempleo. (Ver al respecto: CAÍDA LIBRE. El libre mercado y el hundimiento de la economía mundial. Joseph E. Stiglitz. Premio Nobel de Economía. Página 261)

Bajo el amparo de esas leyes la sociedad fabrica, engendra, cría desempleados; son sus criaturas.

Quien no cumple las leyes no necesariamente es un problema para la sociedad; históricamente los precursores del progreso han sido los que se han opuesto a las leyes. Henry David Thoreau prefirió ir a la cárcel que cumplir con una ley injusta. Claro que no es el caso de un robacelulares. Este simplemente es un malandrín.

Por supuesto que hay varias clases de delincuentes, unos roban setenta mil millones de dólares al país para el que fueron electos gobernantes “por decisión popular”; otros sacan sus capitales a los paraísos fiscales para eludir impuestos. Ese tipo de delincuentes contribuye a la producción de desempleados y de asaltantes. Ellos son los padres inmediatos de los asaltantes. Pero los contratos y cobro de comisiones mediante los cuales se llevaron esos dólares fueron hechos -al parecer, puesto que no hay juez que los acuse ni condene- estrictamente ceñidos a la ley; tan es así que, como declaró el gobernante pillado con “su” dinero en los paraísos fiscales: “yo he cumplido con las leyes ecuatorianas”. Así que ninguno de los dos es un delincuente, pero el arranchador de celulares a los incautos sí lo es y merece todas las penas de los hombres, el desprecio de toda la sociedad y la peor paila del infierno.  

 

“Gran parte del capital mundial circula por paraísos fiscales como las islas Caimán, que no se han convertido en un centro bancario de dos billones de dólares porque el clima allí sea particularmente propicio para la banca. Son “lagunas tributarias” creadas deliberadamente dentro del sistema regulatoriao global para facilitar el blanqueo de dinero, la evasión fiscal, la evasión regulatoria y otras actividades ilícitas... el gobierno (de los EEUU) ha hecho demasiado poco para restringir su uso para otros fines indeseables”. “Y mientras se insiste en la evasión fiscal, se hace poco para evitar otras prácticas nefastas del secreto bancario (como los paraísos para el dinero robado por los dictadores corruptos)...” (Joseph Stiglitz, Op.cit. págs. 287-288 y nota 29 del Capítulo 6. Subrayado mío).

 

Las leyes tienen nacionalidad, al pasar una línea imaginaria llamada frontera cambian; cambian en el espacio y cambian en el tiempo, con lo cual revelan que son artificiales, artificiosas y, como queda demostrado, tramposas e instrumentos de explotación y de expolio.

Con lo que también queda demostrado que lo importante no es cumplir las leyes, sino las normas de la moral, que son las que permiten la supervivencia de la sociedad, la preservación de la paz y el bienestar de los individuos, mediante -básicamente- el respeto a los demás y a la naturaleza. Y las normas de la moral no son redactadas ni expedidas por ningún tinterillo asalariado de ningún patrón, sino que vienen inscritas en los genes de los seres humanos bien nacidos; son, como decía Immanuel Kant, imperativos categóricos. Así que el gobernante mencionado antes “cumplió con las leyes ecuatorianas”, pero violó las normas de la moral.

El desempleado, cuando llega a la miseria sufre hambre, enfermedad, dolor; ve a sus hijos muriendo de hambre, enfermedad y dolor, termina perdiendo toda esperanza y echa mano de lo que les sobra a los que no padecen o no parecen padecer su misma situación. Y así surge el asaltante. Este es el delincuente que arrancha celulares a los “elevados” bobalicones. Por ello, no los llamaré delincuentes sino malandrines.

Y, las “técnicas” del asalto, ¿acaso las inventaron ellos mismos? No pues, las aprenden todos los días en los “bellísimos” canales de televisión, en los “streaming” famosos en el ámbito mundial. Hay una gigantesca industria multinacional perfectamente legal para producir toda esa basura que luego aprenden los arranchadores. ¿A quién hay que castigar y mandar a la cárcel, a los inventores de las “técnicas” o a sus alumnos?

Así que queda claro, los malandrines no se hacen a sí mismos, son criaturas de la misma sociedad que luego se rasga las vestiduras y dice detestarlos, los calumnia y pide para ellos todas las penas imaginables, incluso ponderadas por monjitas católicas. Cria a sus hijos, los empuja a actuar y luego, cuando sufre su actuación aplaude cuando los asesinan. Sociedad gazmoña, mojigata, escupe al cielo y luego maldice a su propia saliva que le cae en la cara.

Ahora me referiré a las víctimas de los asaltos. “Mientras más inteligentes son los celulares más estúpidos son sus usuarios”, lo dijo algún inteligente. Todos, en todas partes y situaciones andan con las narices pegadas a los celulares: en las calles, en los buses, trenes, metros y tranvías, en los restaurantes, mientras manejan vehículos y maquinarias, en las salas de espera de todos los servicios públicos y privados, en las reuniones y cenas familiares; no sé si incluso en el ataúd, en fin. En cenas familiares de cinco personas, tres de ellas mientras con una mano se meten una cucharada de sopa en la boca con la otra aporrean teclas; igual cuatro o cinco amigos en mesas de restaurantes. Como que piensan de sus compañeros: “tu conversación es tan aburrida que mejor veo si me llega algún escándalo o mal chiste al celular”. ¡Excelso respeto por los demás! Los conductores de vehículos manejan con dos dedos y con los ocho restantes aporrean teclas. “Es que puedo recibir mensajes importantes y urgentes”. ¡Venga!, que ni siquiera la única partera de un barrio de conejos tiene llamadas urgentes cada minuto de las veinte y cuatro horas del día!

En la calle, los hombres miran el celular para hacerse los importantes, ocupados y buscados. Claro, tienen que monitorear las cotizaciones de la bolsa, si hay sospecha de caída hay que vender, si la hay de alza hay que comprar. Incluso una caminata a botar la basura en el contenedor es un “viaje de negocios”, en la una mano la bolsa de basura en la otra el celular. Y, si, para mala suerte se cruza una chica con unos tobillos de infarto, esa distracción puede costar una fortuna. ¡Graciositos los hombrecitos y mujercitas de negocios! Las mujeres que no cotizan en bolsa, en cambio se defienden de los hombres mirando el celular, como esos niños pequeños que al jugar a las escondidas se cubren la cabeza con una manta y se imaginan que como ellos no ven a nadie, nadie les ve. ¡Graciositas las mujercitas!

De esa manera crean las oportunidades para que les arranchen el celular, basta un manotazo para hacerlo, no se necesita arma blanca ni negra. Y si alguien con necesidad objetiva o subjetiva pasa a su lado, pues de un manotazo puede ganarse... no sé, varios cientos de dólares. A mi mismo, cuando salía a la calle (hace dos años) y me cruzaba con uno de estos informatizados me entraban ganas de darles un manotazo o hacerles cosquillas para que suelten el celular y espabilen.

Y conste que no defiendo a los malandrines, simplemente me explico la situación, la interpreto, busco sus causas y, por consiguiente, tácitamente expongo las soluciones; siguiendo los consejos de Juan Montalvo: “no se enoje, no grite, no llore, no maldiga, no excomulgue, COMPRENDA”. Yo mismo he sufrido los asaltos, me vaciaron mi casa y me obligaron a salir de ella como alma que lleva el diablo; y meses después, a la entrada del departamento que arrendaba me pusieron tremendo pistolón en la cabeza para arrancharme una maleta de computadora, pero sin  computadora. Me quedé más blanco que alma de santo y con el corazón más rápido y ruidoso que martillo eléctrico para pulverizar piedra.

En todo caso, si lo que ha causado tanto alboroto y furia haya sido o no un asesinato, el policía no debería ir a la cárcel. Ningún ser humano debería ir a la cárcel. Al igual que en la elección de gobernantes, en que siempre se elige a los peores, la humanidad ha reprobado en la asignatura del tratamiento a los díscolos. En efecto, a lo largo de los siglos en todo el planeta y en toda la historia la cárcel no ha servido más que para embrutecer a los presos. No sé si existirá alguna estadística para conocer cuántos díscolos de cada millón salen de la cárcel convertidos en un Domingo Savio. Sólo he conocido a un ser humano que sabía qué hacer con los presos, el Dr. Jorge Crespo Toral, y ya se murió.

LMG. 2022-01-24.

 

 

            

martes, 21 de diciembre de 2021

EL MEJOR REGALO DE NAVIDAD

EL ÚNICO REGALO SINCERO Y ÚTIL POR LA NAVIDAD

 

 

Por alguna razón que nunca alcancé a entender los “cristianos” del mundo asociaron el nacimiento de Jesús con la necesidad y la obligación de dar regalos -por parte de unos y el resentimientos si no se los recibe por parte de los otros- junto y simultáneamente con organizar tremendas comilonas y bebilonas que terminan en empachos, deterioro de los dientes y borracheras.

            Pronto, antes o después, el resto de terrícolas siguió la costumbre reemplazando a Jesús con un viejito barrigón encargado de repartir regalos por todo el planeta.

            Por supuesto que los comerciantes se chuparon los dedos apropiándose de la festividad y haciendo su fortuna en diciembre, a nombre de Jesús o del viejito barrigón.

            Pero lo que todos saben pero se niegan a pensar es que se monta una gran hipocresía a nombre de la religión o de la reunión familiar anual.

            Así que he decidido hacer una propuesta para limpiar esa falsa festividad y hacerla verdadera, útil, salvadora de vidas, limitante de enfermedades y expresión genuina de HUMANIDAD y HERMANDAD, palabras huecas que rara vez han expresado hechos verdaderos en la historia de una especie esencialmente egoísta.

            A fines del año 2019, China conoció que el llamado Coronavirus SARS-Cov 2 se contagiaba de persona a persona, lo ocultó al mundo y permitió que cinco millones de personas viajaran por él y provocasen una pandemia que, hasta el momento, ha matado a 5.369.040 personas.

            Un año después, a comienzos del año 2021 un puñado de científicos, luego de identificar y secuenciar al virus inventaron vacunas contra él.

            A punto de concluir el año, a fines del 2021, la población vacunada es una minoría en el hemisferio sur del Planeta y es una mayoría en el otro, hasta con tres dosis. Las empresas farmacéuticas que producen las vacunas, a pesar de haberlo hecho con dinero público, se niegan a renunciar a las patentes y a los derechos de propiedad intelectual, con lo cual hasta el momento han acumulado una fortuna obscena a costa de la muerte de millones de personas y la ruina de todos.

            A continuación un relato de esta barbaridad:

 

“Científicamente sabemos cómo disminuir el número de muertes por COVID 19. Si no se hace es porque los estados no se atreven a enfrentarse con grupos que anteponen sus intereses particulares al bien común. Un ejemplo claro de estos últimos son las empresas farmacéuticas productoras de las vacunas anti COVID y muy en particular Pfizer y Moderna. Como he escrito en varias ocasiones, no se podrá resolver la pandemia a nivel local a no ser que se pueda resolver a nivel mundial.Mientras los países de renta baja y media (que son la gran mayoría de la población mundial) no adquieran la inmunidad, continuarán apareciendo en ellos variantes del virus que podrían ser cada vez más dañinas, contagiosas y resistentes a las vacunas actuales.
            Pues bien, tales industrias se han opuesto a que durante la duración de la pandemia tengan anuladas sus patentes para facilitar y permitir que se amplíe la producción de tales vacunas a nivel mundial. He mostrado en previos artículos que los argumentos utilizados por tales industrias para oponerse a ello no tienen credibilidad. En contra de lo que dicen sus portavoces (que tienen grandes cajas de resonancia en la mayoría de los medios de información y persuasión), la evidencia demuestra que tal medida de eliminación de las patentes y producción mundial de las vacunas es factible y aconsejable. La mayoría de las asociaciones científicas en salud pública así lo indican…

Aconsejo al lector que lea el interesante informe del Financial Times sobre el comportamiento de Pfizer en la producción y distribución de sus vacunas anti-COVID, comportamiento que puede resumirse en las declaraciones de un dirigente del gobierno sudafricano que subraya que "es profundamente inmoral que personas se beneficien comercialmente a costa del enorme sufrimiento que imponen a la comunidad en su totalidad". (The Inside Story of the Pfizer Vaccine, Financial Times, 12.01. 2021)...

En realidad, este virus podría haberse definido como el virus de la desigualdad,habiendo hecho palpables las injusticias tan acusadas que existen en el mundo. Decía correctamente el informe del Oxfam de enero pasado,  que "el virus contribuyó a acentuar todavía más una realidad en que la mayoría de la población estaba sufriendo las consecuencias de un sistema económico y político fallido, a la vez que los súper ricos continuaron acumulando sus beneficios". Las 10 personas más ricas del mundo amasaron desde el principio de la pandemia 540 billones de dólares de riqueza, cantidad que sería más que suficiente para vacunar a todo el mundo y evitar que la pandemia profundizara aún más su pobreza…” (https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2021/12/15/el-predecible-desastre-pandemico-y-sus-posibles-consecuencias-politicas/) (Subrayados y en negrillas míos)

 

            Desde que se conoció la gravedad de la virulencia, se supo que si no se vacunaba por lo menos a un 80% de la población de TODO EL MUNDO no serviría de nada vacunar al 79.9%, que “o nos salvamos TODOS o no se salva NADIE”.

Queda el colmo de claro y fuera de toda discusión que esta vez la solidaridad no es una acción supuestamente válida para acallar la conciencia sino una de vida o muerte; al igual que la lucha contra el calentamiento global, es una acción imprescindible para la supervivencia de la especie.

Así que mi propuesta es que en esta navidad NADIE COMPRE REGALOS, que con el dinero que se mal gastaría en regalos cursis e inútiles se forme un fondo mundial para hacer vacunar a los ocho mil millones de seres humanos, previa la anulación de las patentes de las vacunas.

Es bastante simple.

En lugar de los sermones inútiles del “santo” “padre” de Roma por Navidad, “urbi et orbi”, y de los líderes de los países (algunos católicos, “cristianos”, miembros del Opus Dei, fieles de Alá y Mahoma, o de Yahvé o “izquierdistas dolidos por los pobres” y similares), debe emprenderse en una campaña URGENTE para recabar que nadie haga regalitos sino que ponga sus billetes para vacunar a ocho mil millones de aquellos mentados “hermanos”. Todos esos dirigentes deben liderar la campaña y disponer los mecanismos financieros y logísticos para tener éxito; o demostrarán una vez más que son unos inútiles. A ver si todas esas religiones y juramentos comunistas son verdaderos o son puro cuento, todos los que los proclaman son unos embaucadores profesionales y todos los feligreses de aquellos son unos hipócritas incurables.

Y en cuanto a los descerebrados anti vacunas:

“Tanto que aparecieron —siempre listos— los antis: personas en busca de argumentos para volver al siglo XVII… se indignan y se manifiestan y se empeñan en ignorar que, ahora, la mayoría de internados y muertos por covid son otros necios que no quisieron vacunarse. Gracias a ellos la plaga permanece… En este carnaval de desigualdades el conflicto también es desigual: en los países ricos el problema son los que no la quieren; en los pobres, los que no la tienen. A este ritmo, muy pronto vamos a agotar el alfabeto griego —y los recursos del mundo y las paciencias y las vidas, y la palabra de 2022 será silencio o, si hay suerte, estupidez.” (Martín Caparrós. El País Semanal, 18 de diciembre del 2021).

“Está muy bien documentado que es esencial que para controlar una pandemia se tiene que controlar el número de personas que pueden contaminar a otras. Y no estar vacunado implica que esta persona es mucho más contaminante que la vacunada. Es defendible la tesis de que una persona pueda tener el derecho de terminar su propia vida, pero no es sostenible que una persona tenga el derecho de amenazar la vida de otra, contagiándola…” (Vicenc Navarro. Op.cit)

Así que, gente, por primera vez en la historia, los regalos de Navidad deben ser verdaderamente demostraciones de solidaridad y hermandad, no obligaciones cursis e inútiles. Vamos a ver cuántos cristianos hay en el mundo, cuántos religiosos que sirven a su dios, cuántos izquierdistas preocupados por los pobres del mundo.

Y, si no lo hacen, no vengan después a mesarse los cabellos y las barbas, rasgarse las vestiduras y armar escándalo porque ha aparecido otra variante del virus, porque los sistemas de salud están colapsados, porque la economía está detenida; que todo eso lo tendrán bien merecido, se lo habrán ganado.

LMG. 2021-12-20